Son las 4:00 a.m., canta el gallo y suena el reloj. A esa hora comienza la faena de Enrique Salvatierra, quien desde hace 10 años se dedica a cortar grama en las barriadas San Antonio y Villa Lucre, en el distrito de San Miguelito.
"Viajo desde de La Mesa de San Martín en Pacora. Tomo el bus a las 4:30 a.m. y llego a los lugares antes a las 5:15; espero que aclare para llegar a las casas de mis clientes fijos, para preguntar si tengo que limpiar el patio, de lo contrario sigo mi camino gritando: ¡Se limpia monte! Siempre consigo algo", nos comentó Salvatierra.
PALIATIVO AL DESEMPLEO
"Me dedico a este negocio desde que me despidieron en mi trabajo. No sabía qué hacer, y analizando la situación en aquel entonces, decidí invertir B/.120 en una máquina cortagrama de hilo, que en esos años eran una novedad (reemplazaban los machetes). Así, inicié esta labor", agregó Enrique.
Los primeros meses fueron muy duros, pero poco a poco se dio a conocer entre los residentes de estas barriadas y por su buen trabajo, sigue cortando el césped desde esos años.
APOYO DE MI FAMILIA
Con cuatro hijos: Carlos, María, Enrique Jr. y José, además de su esposa Catalina, el señor Salvatierra sale de su casa todos los días en busca del sustento para su familia.
Enrique dice que en quincenas corta la grama en 4 a 6 casas por día, y dependiendo del tamaño del lote, así mismo es el costo que van de 3 a 10 balboas.