La Corte Suprema de Justicia escogió ayer a su nueva junta directiva y cuenta además ahora con dos nuevos integrantes que llegaron a esa corporación en medio del cuestionamiento de sectores de la sociedad civil.
El nuevo presidente de la Corte Suprema, Aníbal Salas tiene una ardua tarea, entre ellas, poner en ejecución el pospuesto sistema penal acusatorio, investigar a diputados envueltos en el escándalo de los sobornos por la aprobación del contrato del CEMIS, desarrollar acciones extraordinarias para reducir la mora judicial y profundizar la modernización del manejo de la justicia con el aprovechamiento de los recursos tecnológicos.
También es probable que la Corte Suprema deba entrar a conocer los procesos que se adelantan contra la Procuradora de la Nación.
Salas fue Ministro de Gobierno y Justicia durante la administración Panameñista. A pesar de su antigua afinidad política, la sociedad espera que eso no interfiera en su gestión frente a la Corte.
Los ojos de la sociedad están sobre la justicia panameña. Se requiere de jueces y magistrados con independencia y que no se quiebren ante la presión de los poderosos. Lo que debe imperar en sus actuaciones deben ser las leyes y la Carta Magna.