Era la una de la tarde de ayer martes, en la Iglesia de San Antonio, en Tocumen, cuando una delegación de estudiantes entró al recinto para decirle adiós a su ex compañera Andreyna Lissbeth Polo Jiménez, de 13 años, asesinada de 25 puñaladas.
El homicidio se dio en la madrugada del pasado domingo 17 de octubre, y el cadáver fue encontrado el martes 19 del mismo mes.
Con regocijo y con ansias de que sus escuchas tomaran conciencia en la necesidad de buscar a Dios, ya que todo el que cree en Él tendrá vida eterna, inició la misa solemne el sacerdote fray Fernando Espinosa.
"Andrapo", como era conocida la víctima, por problemas económicos se había retirado del quinto grado de primaria, nivel que cursaba en una escuela de la localidad.
El acto contó con la participación de sus familiares, allegados y amigos a quienes las lágrimas le salían como las lloviznas del invierno en un país tropical.
El cuerpo sin vida de Andreyna yacía dentro de un ataúd en el Cementerio Municipal del corregimiento de Pacora.
LAS INVESTIGACIONES
Por el homicidio de la jovencita está detenido un piedrero apodado "Luis Luis".
Según las pruebas suministradas por la PTJ, el semen del detenido coincidía con el encontrado en el cadáver de Andreyna.
Se presume que varias personas están implicadas en el homicidio de la menor.
Ya que se cree que el adicto a las drogas necesitó ayuda para cometer este acto.