SAN LUIS. "El hombre de la montaña" no cree en canciones para ganar una serie mundial, pero en realidad ese pelotero barbudo, de pelo largo y de muy pocos modales es el artífice e inspiración de los fanáticos de los Medias Rojas de Boston, por lo que se ha convertido en un héroe.
Obviamente, Johnny Damon, en esta ocasión viene para ayudar a los Medias Rojas y guiarlos hasta conseguir un final feliz: conquistar el clásico de otoño número 100 de las grandes ligas, venciendo a los Cardenales de San Luis, en una serie al mejor de siete.
Para Damon todo es trabajo en equipo. "Miro a mi derecha y tengo a Manny Ramírez y de pronto aparece David Ortiz: son dos hombres poderosos, peligrosos e inspiran respeto a los lanzadores a la hora de batear".
Damon siempre da créditos a los demás, aunque ha tenido buenos números y aparece en esos momentos importantes, el jardinero central de los Medias Rojas, explica que no ha jugado bien y que lleva cuatro errores en los últimos partidos, pero seguro es que trata de hacer su trabajo.
La serie sigue su curso, hoy se juega el cuarto partido.