Ser cónsul es una distinción, pero ser designados en Tokio, Londres, Pireos , Kobe, Seúl, Nueva York, Hong Kong, Taipei y Manila, representa para el favorecido en el mejor negocio de su vida.
Algunos cónsules panameños se llevan casi un millón de dólares al año como honorarios. Sin duda es una gran mina de oro.
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