Su origen se remonta al año 3 mil A.C. en la milenaria China y de acuerdo a la tradición, se creó para imitar el cantar del ave Fénix .
No se sabe con exactitud cuándo llegó a suelo panameño, aunque se establece a inicios del siglo pasado, como un simple juguete.
Pero su mayor presencia se da en provincias centrales donde verdaderos maestros aprenden piezas del repertorio popular para su interpretación.