Rubén Candanedo y Carlos Ramírez, ex directivos de la Fundación Mar del Sur, rindieron ayer declaración jurada ante el Ministerio Público, en torno al escándalo originado por supuestas irregularidades en la utilización de 45 millones de balboas donados por el gobierno de Taiwan.
Candanedo, quien fue secretario de la Fundación Mar del Sur, negó algún manejo irregular de los fondos otorgados por el gobierno asiático, y más bien destacó la existencia de morbo e incomodidad sobre el tema de fundaciones.
Nadie ha agradecido las obras que se construyeron por las donaciones hechas, sino más bien "mi nombre anda por ahí como un malhechor, pero creo que debo decir los hechos como se dieron", agregó.