Las elecciones en EE.UU. han alcanzado un costo récord y como nunca antes han dividido a votantes y observadores dentro y fuera del país. Supervisores internacionales ya advierten sobre irregularidades en estados clave.
En una entrevista al diario británico The Guardian, el ex-presidente Jimmy Carter criticó al actual inquilino de la Casa Blanca, George W. Bush. "Nuestro país sufrió un shock terrible el 11 de septiembre, y Bush capitalizó políticamente la situación a su favor".
El premio Nobel de la Paz 2002 señaló que Bush se erigió en la conciencia de los estadounidenses en héroe y comandante supremo que defendería a Estados Unidos del peligro global.
"Bush ha utilizado la amenaza del terrorismo varias veces y con resultados favorables para él", señaló el ex-presidente demócrata.
Carter advirtió que las elecciones del 2 de noviembre no se celebrarían con las garantías de integridad democrática exigibles a un país desarrollado. A la misma conclusión llegó un grupo de 20 observadores extranjeros que denunció graves problemas en el sistema electoral.
La lista de irregularidades es larga e incluye tanto fallos de cómputo, registros falsos y medidas de intimidación.