La galería C de la Cárcel de La Chorrera es una bomba de tiempo al estar albergando, sin ningún tipo de división a 108 detenidos, vinculados a casos de homicidio, violación, tráfico de drogas y robos, y en donde, para efectuar una requisa se requiere de la intervención de unidades de Control de Multitudes.
Antiguamente, esta galería era un área de dormitorio para las unidades policiales, pero debido a la creciente población penitenciaria fue habilitada para celdas, razón por la cual el área carece de puertas y divisiones.
El subcomisionado Jorge Espinoza indicó que los custodios policiales deben tener sumo cuidado a la hora de mandar a determinado grupo de reos al patio o en las visitas familiares, para evitar enfrentamientos.
Desde el 2007, existe un informe de la Oficina de Seguridad del Cuerpo de Bomberos de La Chorrera, sobre el estado de las estructuras de este centro penal y en la que se advierte que el ·edificio no ha sido diseñado para la atención penitenciaria, sino como dormitorio militar".
Se advertía además que la capacidad de ocupación por cada diez metros cuadrados excede la tolerancia del mismo, más o menos de 25 personas, sumado al mobiliario y artículos de los detenidos.
"No es recomendable una remodelación, incrementar más personas o reos ni mantener las instalaciones como cárcel", advierte el informe.
Otro punto que preocupa a las Oficina de Seguridad es la existencia de una sola salida de un metro de ancho, que se constituye en una barrera que dificulta el desalojo de los funcionarios que allí laboran al igual que de los reos.
En la actualidad, agrega el informe, se han mantenido las mismas infraestructuras y se ha incrementado hasta en cuatro veces la capacidad del albergue, además de modificado el sistema eléctrico por parte de los mismos reos, quienes han realizado conexiones tipo telaraña dentro de las celdas.
Los cables eléctricos de las luces han sido llevados por todas las celdas, sin las medidas de seguridad mínimas requeridas.
Para males, "en las losas existen filtraciones de agua, y las paredes muestran agrietamiento y deformidad por el acero brotado por el óxido", lo que se comprueba en las columnas tipo "H" y las bases de los soportes de las celdas.
Preocupa, advierten los "camisas rojas", la utilización de instalaciones en donde existe poca práctica de desalojo, y tácticas para combatir incendios.
Se trata, indicó la Oficina de Seguridad, de un edificio con más de 40 años y cuya estructura interna ha perdido su resistencia efectiva para mantenerse en pie, así como tuberías de aguas servidas y potable que han colapsado, vertiendo agua dentro de las losas y que proviene de las celdas.
Se recomienda que por ser un edificio tan antiguo y deteriorado, no se realice ningún tipo de modificaciones, lo cual podría provocar el colapso total del edificio.
Según la Oficina de Seguridad del Cuerpo de Bomberos de La Chorrera, para que un edificio de este tipo funcione adecuadamente, debe contar con requisitos mínimos para la evacuación del personal, extintores adecuados de incendio, sistema de alarma, dos puertas de emergencia que conduzcan a un lugar seguro.