Un fabuloso Fernando Morientes, autor de "un gol y medio", desarmó al Chelsea cuando más cerca estaba de alcanzar la final y metió al Mónaco en la lucha por la Copa de Europa, que le disputará al Oporto, en Gelsenkirchen (Alemania), el próximo 26 de mayo.
Morientes, que con su noveno gol ya es, prácticamente seguro, el máximo artillero de esta Copa de Europa, guió al equipo de Didier Deschamps.
Porque el Mónaco apareció en Londres impresionado por la trascendencia del choque. Con todo a favor para jugar la final de la Copa de Europa por primera vez en su historia, luego de eliminar en el camino al flamante Real Madrid.