La división bananera de Puerto Armuelles se sumerge nuevamente en una crisis. En las cercanías del Día del Trabajo, sus obreros no han cobrado todavía la primera partida del Décimo Tercer Mes. Sus ingresos no alcanzan para sufragar las operaciones.
Ya el gobierno le ha entregado un subsidio de siete millones de balboas, aparte del préstamo por más de 20 millones de balboas que le otorgó el Banco Nacional para pagar los activos a la transnacional Chiquita Brands y que hoy administra la Cooperativa de Servicios Múltiples de Puerto Armuelles (COOSEMUPAR).
En marzo hubo un paro de tres días. El gobierno volvió a salir como el bombero para apaciguar una crisis que es permanente. Existe una realidad, el Estado no puede seguir subsidiando de manera permanente a una empresa privada. Se deben buscar los correctivos necesarios para lograr que COOSEMUPAR funciones sin pérdidas.
Cada cierto tiempo, el gobierno tiene que lograr acuerdos para mantener a flote a COOSEMUPAR, que enfrenta problemas de liquidez, que no le permiten ni siquiera cubrir la planilla ni las cuotas al Seguro Social.
Es un problema profundo. A la cooperativa le cuesta 6.50 balboas producir una caja de banano, pero la Chiquita Brands se la compra en B/.5.00 durante el primer semestre y en B/.5.55 en la segunda parte del año.
A menos que se logre un acuerdo para mejorar los precios que paga la transnacional por la caja del llamado oro verde, el gobierno seguirá subsidiando a COOSEMUPAR como un barril sin fondo.
Se deben cerca de 20 millones de balboas al Banco Nacional por la compra de los activos que les vendió la Chiquita Brands a la cooperativa. Hay otras deudas por B/.7 millones a proveedores y a la misma transnacional. Chiquita Brands está ofreciendo un acuerdo de finiquito por B/.4 millones, con un acuerdo previo de que COOSEMUPAR renuncie a futuros reclamos. El pueblo de Barú está inmerso en una grave crisis de desempleo y el cierre de las plantaciones bananeras sería un golpe duro para esa población.