Tras los excesos del carnaval, los panameños vuelven hoy a su triste realidad. También se inicia el periodo de la Cuaresma, el tiempo litúrgico que ofrece la Iglesia a los fieles para renueven su fe en Dios.
Desde hoy Miércoles de Cenizas, el color morado forma parte de la ambientación de los ritos religiosos y la imposición de cenizas integra los símbolos del período preparatorio para la Pascua.
Después del desenfreno de la fiesta de Momo, los panameños deben reconciliarse con Dios, hacer actos de arrepentimiento de los pecados cometidos y prometer ser un mejor cristiano.
La Cuaresma es como el toque de trompeta, para que los católicos emprendan el camino a la conversión y renovación de su amor al Señor. En estos tiempos crisis y de políticos que prometen y prometen, se hace más necesario buscar el alimento divino, que nos ayude a sobrellevar las cargas de una vida llena de dificultades.
Fueron 96 horas ofrecidas a las pasiones de la carne durante estos cuatro días que duró el carnaval. Ahora, es tiempo de ofrecer mayor devoción en la búsqueda de la verdad que conduzca a las almas a la vida eterna ofrecida gratis a través del sacrificio que dio Jesús por los pecados de la humanidad.
Esta Cuaresma llega para los católicos con la posibilidad del retiro del Santo Padre, Juan Pablo II. El Sumo Pontífice es una figura admirable. A sus 84 años y con el mal de parkinson que lo afecta, se ha mantenido leal a sus deberes. Una oración por la salud del Papa Peregrino, es lo menos que podemos hacer por este hombre que ha dado toda una vida por la Iglesia. Juan Pablo II ha sido un Papa incansable, que ha llevado el mensaje de Dios a todos los rincones del mundo. !Larga vida para él!.