Grupos cívicos y artistas nacionales se involucraron ayer en una noble (y urgente) causa, al organizar un Concierto por la Seguridad Ciudadana en las escalinatas del edificio de la Administración del Canal.
Una larga lista de cantantes y agrupaciones donaron su talento para difundir un mensaje de paz entre los jóvenes del país, tomando en cuenta que nuestras nuevas generaciones son las que más están siendo afectadas por la escalada de violencia en Panamá; ya sea sufriéndola o involucrándose en ella.
El problema de la penetración del crimen en la sociedad ha llegado a tales extremos que la propia ciudadanía tiene que involucrarse y tomar partido.
Aunque la respuesta de las autoridades y los estamentos de seguridad para proteger a los ciudadanos no ha resultado suficiente, tampoco podemos dejarles a ellos toda la responsabilidad en este combate al crimen.
La parte que le corresponde a nuestro gobierno es evitar la entrada de nuevos elementos delictivos del extranjero en nuestro territorio, al igual que ubicar, encarcelar, y extraditar (en el caso que corresponda) a los narcotraficantes y criminales que en los últimos años han entrado y salido de Panamá como Pedro por su casa, contaminando las almas de nuestra juventud con la promesa de dinero fácil.
Esperemos que los acuerdos de intercambio de información en materia de seguridad con México y Centroamérica ayuden en este sentido.
A nosotros, los ciudadanos, nos corresponde resistir a las tentaciones y amenazas de estos delincuentes, denunciarlos, y evitar protegerlos. Solo tenemos que recordar todos los cuerpos de ejecutados que vemos en las cunetas de nuestro país para comprender que involucrarse en el crimen es una historia sin final feliz.