La llegada de un nuevo bebé a la familia puede provocar un sinnnúmero de cambios repentinos en la vida familiar. Antes de que nazca el bebé, es lógico que los padres dediquen mucha atención y energía a los preparativos del feliz acontecimiento. Y, después del parto, la mayor parte de la atención de toda la familia se centrará en colmar las necesidades básicas del recién nacido.
Todos estos cambios pueden ser difíciles de sobrellevar para el hermano (a) mayor. No es nada raro que los hermanos mayores acumulen resentimiento contra el recién nacido por haberles desplazado del centro de atención.
Usted puede adoptar algunas medidas para ayudar a su hijo (a) a sobrellevar lo mejor posible todos estos cambios. Explicándole el embarazo a su hijo (a) mayor con un lenguaje comprensible y que tenga sentido para su hijo (a), incluyéndolo en el cuidado del recién nacido.
DURANTE EL EMBARAZO
A la hora de informar a su hijo sobre el embarazo, déjese guiar por lo cómodo que usted se sienta hablando sobre el tema y por el grado de madurez del niño/a.
Es una buena idea adaptar las explicaciones al lenguaje del niño/a. Por ejemplo, si tiene un hijo/a en edad preescolar, puede ser más útil explicarle que el bebé llegará en determinada época del año, como en Navidad, para vacaciones o en el cumpleaños de un familiar.
Si su hijo/a muestra interés por aprender más cosas sobre su futuro hermanito, pueden realizar juntos diversas actividades para fomentar ese interés, como: ver fotografías de cuando él/ella era un bebé; leer libros sobre cómo nacen los bebés, visitar amigos que tengan bebés, preparar juntos la bolsa para el hospital, pensar en posibles nombres para el bebé y dejarle que le acompañe al médico para escuchar el latido del corazón de su futuro hermanito/a.
LLEGO EL DIA
Conforme se vaya acercando la fecha de la salida de cuentas, es una buena idea que organice con suficiente antelación quién va a cuidar de su hijo/a mayor mientras usted está en el hospital.
Es una buena idea organizar esa visita cuando no haya otras personas visitándole a fin de reforzar la sensación de que él también forma parte de la familia y convertir ese momento en un encuentro familiar íntimo.
EN CASA
Cuando el bebé esté en casa, hay varias cosas que usted podrá hacer para ayudar a su hijo/a mayor a adaptarse a todos los cambios.
Es una buena idea incluir a su hijo/a mayor lo máximo posible en las actividades diarias relacionadas con el cuidado del bebé para que no se sienta excluido/a.
Tal vez quiera instalar temporalmente en su dormitorio una cama pequeña para que su hijo/a mayor pueda dormir con el resto de la familia.
A pesar de que, ayudar en el cuidado del bebé puede significar que cada tarea cueste bastante más tiempo, le dará a su hijo/a la oportunidad de relacionarse con el bebé de una forma positiva.
Dependiendo de la edad de su hijo/a, podrá ir a buscar los pañales de su hermanito, ayudar a llevar el cochecito del bebé, hablarle o ayudar a vestirlo, bañarlo o hacerle eructar.
Si su hijo/a no muestra ningún interés por el bebé, no se preocupe y no le fuerce. Tal vez necesita más tiempo.
En esas ocasiones, es conveniente que su hijo/a mayor tenga a mano juguetes para entretenerse.
Pasen tiempo juntos cuando el bebé esté durmiendo. A ser posible, tanto usted como su pareja, deberían reservarse un tiempo cada día para que los dos pasen un rato a solas con su hijo/a mayor dedicándole toda su atención.