Luis Figo se erigió en gran protagonista en el Santiago Bernabéu, donde se inventó la jugada que evitó el desastre del Real Madrid ante el Bayer Leverkusen, pero no pudo apuntillar el pase del conjunto blanco para los octavos de final, que ahora depende de su triunfo en la última jornada, en el Olímpico de Roma y a puerta cerrada.
El cuadro español, en un partido que comenzó como una pachanga y acabó como en uno de esos partidos europeos de grandes emociones, pasó de estar al borde del K.O. a rozar heroicamente la remontada .
Pero Figo no pudo transformar en el minuto 80 un penalti que había fabricado el francés Zinedine Zidane, quien hizo picar al brasileño Juan con una bicicleta, ya que su lanzamiento lo despejó el meta Joerg Butt, inconmensurable para salvar el empate.