El camionero Francisco Aristides Sánchez, de 54 años, no pudo llegar a su destino. Se quedó regado en plena vía Ricardo J. Alfaro. Bajó a reparar el daño -aparentemente con la batería- y sufrió una descarga eléctrica.
Cuando Francisco descendió del camión Mack con placa 360848 llovía sobre la ciudad, situación que pudo combinarse con la batería de 24 voltios.
Poco después de quedar bajo el vehículo, nadie se percató que estaba muerto. Muchos testigos pensaron que estaba reparando algo mecánico, hasta que llegaron las autoridades para confirmar su estado.