La depresión es uno de los problemas más grandes que encontramos, una de las enfermedades psicológicas más comunes y que más estragos está haciendo en el siglo XXI. El vacío del hombre, el no encontrarle sentido a las cosas, a la vida, a lo que hace, unido a las prisas, a los nervios, al luchar denodadamente por surgir, por tener una economía segura y a esas excesivas preocupaciones que vienen y azotan en esta vida moderna, está llevando a los seres humanos al borde del colapso nervioso, a la ruina de la depresión.
Uno puede acostumbrarse a buscar ese refugio como si fuera una droga y meterse allí cada vez que vengan los problemas fuertes.
Algunos de los síntomas que pueden presentarse en la persona deprimida son los siguientes:
a.- Se convierte en un autómata en su trabajo, hace las cosas por hacerlas, sin vida, sin entusiasmo, de manera mecánica.
b.- Se contenta con hacer lo mínimo.
c.- Se vuelve irascible como protesta a su situación.
d.- Puede caer en un llorar continuamente, sintiéndose alternativamente mejor o peor. Puede pasar largas horas durmiendo o quedarse en la cama.
e.- Se auto desprecia satisfaciéndose al contemplar su propia ruina.
f.- Se vuelve triste. Nada le da alegría.
g.- Se siente sin vigor ni energía.
h.- Está estancado en un presente sin realización por lo cual pierde sus ideales.
El que padece de depresión siente en el fondo un deseo de destruirse, de acabarse; ya no quiere luchar, pues se declaró a sí mismo derrotado.
Las causas de la depresión pueden ser de diferente naturaleza; algunas bastante pasajeras, otras más permanentes:
a.- La depresión puede ser causada por algún golpe fuerte en la vida, una pérdida irreparable.
b.- Puede ser producida por hechos negativos que se acumulan sin que les dé soluciones.
c.- Un cambio de edad, el llegar sin preparación a una edad avanzada; el sentirse inútil, inservible.
d.- Agotamiento nervioso y mental.
e.- Hipersensibilidad, autocompasión, egoísmo.
f.- Una enfermedad física.
Pero toda depresión tiene como base una frustración de no alcanzar las metas propuestas, de no realizarse, de sentirse solo. Hay modos de combatir la depresión, muchos de ellos relacionados con el arte de aprender a vivir.
Si el hombre se llena de Dios, sigue las enseñanzas de Cristo, vive su fe, encontrará su sentido de ser, de vivir en esta vida. Esto lo ayudará a superar sus estados depresivos, ya que en todo momento y lugar Dios lo busca para demostrarle su amor. ¡Recuerde siempre que con Dios, usted es invencible.