La eucaristía es el memorial de la donación plena de Jesucristo al Padre y a nosotros. Hoy nos encontramos con una liturgia rica en el sentido de la donación. Y Marcos hace una contraposición entre los fariseos y la viuda que ofrece toda su vida a través de la ofrenda.
...Y dio de lo que tenía para vivir...
Los letrados y maestros de la ley eran apreciados por el pueblo. Pero ante su corrupción e hipocresía, Jesús los denuncia porque se aprovechan de la fe del pueblo para favorecer sus mezquinos favores. Mientras los letrados sólo buscan acumular, la viuda da todo de sí con plena generosidad. La viuda representa al pueblo que ha sido excluido social y económicamente. Todos, en general, dan de lo que les sobra, entretanto, la viuda da de lo que tiene para vivir, y así pone en manos de Dios todo lo que tiene.
Este pasaje del evangelio no es ajeno a nuestra realidad; aún hoy día en nombre de la religión se explota a las viudas y a los pobres. Muchas veces se pone en juego el nombre de Dios para buscar los propios intereses sin importar a quién se le esté haciendo daño, pero Jesús es claro en esto: el Reino de Dios es para los pobres y sinceros de corazón, para aquellos que no buscan agradar a la gente, como los fariseos, sino para los humildes y confiados en Dios. Sólo dando de lo que uno tiene y no de lo que le sobra y, dejando los propios intereses mezquinos de lado, se puede llegar a vivir la unidad y la armonía.