Fueron cuatro los días de zozobra, los que pasaron los habitantes de Las Barriadas El Lago, El Mida, Omar Torrijos, 8 de Noviembre, Los Toretos, Barrio Chino y otras del distrito cabecera de Soná, luego que los ríos se desbordaran por las lluvias que azotaron a esa región del país.
Guillermina Rivera, una de las damas residentes en uno de los sectores más afectados en Soná, explicó a este medio que en los últimos 30 años, jamás habían tenido el desbordamiento tan fuerte de los ríos Tribique, Cobre, San Pablo y otros que afectó a unas 430 personas y 84 viviendas humildes.
Las crecidas de los ríos por las lluvias sorprendieron a media noche del día 2 de noviembre a las familias quienes a penas se preparaban para conmemorar al día siguiente las fiestas patrias, como todos los años, pero los mismos se vieron perturbados por la ironía de la madre naturaleza, les inundó sus casas y le dañó sus pertenencias.
Casilda Pérez, fue una de las familias que perdió todo, quedó sin nada y sin un lugar seguro donde vivir, hace varios años, se mudó a la Barriada El Lago, con la esperanza de algún día tener su propia casa en la que ya empezaba a gestionar, luego de conseguir un pedazo de terreno, pero al ver su vida en peligro tuvo que salir sin un paradero seguro.
Ante los hechos ocurridos por las lluvias, en Soná, cabecera las autoridades provinciales y nacionales, volcaron los esfuerzos por ayudar a las familias sufridas en cuyas frágiles viviendas quedaron anegadas en agua, lodo y todo tipo de residuos dejados por las corrientes de los enfurecidos ríos sonaeños.