En Renacimiento, el escenario es completamente diferente, la cosecha se mantiene cerca del 45%, sobre todo en las partes más bajas, y las empresas compradoras lo pagan por libra. Es decir, los productores reciben 20 centésimos por cada libra de café en cereza.
Los cálculos están basados en que una lata de café tiene un promedio que oscila entre las 25 y 30 libras del grano.
Quintin Pittí, productor de Renacimiento, sostuvo que está saliendo un producto de muy buena calidad y esperan cosechar en esta zona unos 80 mil quintales de café.
Las constantes lluvias que se registran en el sector de tierras altas traen consigo caída del grano en las fincas y no tienen suficiente mano de obra para la cosecha de este grano en las plantaciones.
A pesar de que el reconocimiento del café panameño a nivel internacional atraviesa por sus mejores momentos, el parque cafetalero, sobre todo en Boquete, ha disminuido en un 56%.
Serrasín indica que en el año 2002, la caficultura en Boquete se estimaba en 25 mil hectáreas de cultivo y en la actualidad han llegado solo a 11 mil hectáreas en producción.
El parque cafetalero ha comenzado a disminuir significativamente, provocado por la presencia de los proyectos residenciales, el alto costo de los insumos agrícolas, los bajos precios que registró el grano en los últimos años y las deudas de muchos productores.
La producción de café sigue y se espera que la mano de obra se pueda incrementar porque de lo contrario, esto puede representar pérdidas para los productores.