Mientras Renacimiento alcanza la cúspide de la cosecha de café para este año, los productores de Boquete ya comenzaron a cosechar los primeros granos maduros.
Pero los productores de ambas regiones cafetaleras coinciden que la mano de obra indígena es el principal problema, porque los nativos siguen viajando para las fincas costarricenses y no quieren llegar a trabajar con los panameños.
En Panamá, ganan entre 1 dólar 50 a 2 dólares por cada lata cosechada de café, en Costa Rica solo reciben 800 colones que equivale a un dólar con 25 centésimos, aproximadamente.
Francisco Serracín, productor de Boquete, explicó que están comenzando a salir los primeros granos maduros, sobre todo en las plantaciones del café de altura, puesto que la cosecha se mantiene un poco retrasada. No obstante, la llegada de la mano de obra indígena es escasa y el 98% de la cosecha depende de los recolectores que por tradición proceden de la comarca Ngöbe Buglé.
Se necesitan por lo menos unos 20 mil indígenas para cosechar todo el café que hay en Boquete que este año puede alcanzar los 60 mil quintales, a pesar de que el año pasado sufrieron un duro golpe por las condiciones climatológicas que afectaron las plantaciones en el mes de noviembre con el exceso de lluvia y en enero por los fuertes vientos.
Los productores están optimistas con este café que esperan cosechar que en su mayoría es de exportación y se vende como café de origen a los mercados internacionales con una excelente calidad.