Las fuertes lluvias que cayeron durante los días patrios, producto del mal tiempo en la provincia de Chiriquí, causó el desbordamiento de dos quebradas (Agustín y Grande) y el deslizamiento de tierra en distintas vías de acceso en el distrito de Boquete.
Según reportes del Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC) en Chiriquí, la cifra de afectados fue de 280 personas, la tarde del 3 de noviembre. En primera instancia, un total de 47 viviendas ubicadas en las comunidades de El Salto, Bajo Boquete y Valle Escondido tenían daños en sus estructuras por causa de las inclemencias del tiempo.
José Donderis, director regional del SINAPROC, informó que del total de viviendas afectadas, en siete estructuras las familias habían perdido todos sus enseres; mientras que en dos casas más, se reportaron pérdidas parciales.
Entre tanto, otro reporte del SINAPROC confirmó que el 5 de noviembre, 21 de las 47 viviendas fueron afectadas nuevamente por el desbordamiento de las quebradas, en la comunidad de Bajo Boquete.
El súbito desbordamiento de la quebrada Agustín en la avenida A Oeste, afectó a seis residencias, a las cuales les entró lodo. Mientras que en la barriada Belisario Porras, el aumento de las aguas de la quebrada Grande, ingresó a 18 residencias de esta zona.
El mal tiempo de esta temporada, provocó el descenso de varias cabezas de agua, que aumentó el nivel de las quebradas y desencadenó en un nuevo desbordamiento de las mismas.
"Estamos teniendo lluvias de leves a moderadas de forma intermitente, no obstante la balanza de riesgo aún se mantiene. Vamos a estar en permanente monitoreo", explicó Donderis.
Por su parte Roberto Lezcano, director regional del MOP, informó que en Boquete, cuadrillas de la entidad trabajaron en la remoción de tierra en la vía que conduce a El Salto y en la calle principal hacia la comunidad de Buenos Aires cerca de la Feria de las Flores y el Café.
"Hemos controlado casi el 90% de los problemas que se registraron en Boquete", señaló el funcionario.
Lezcano explicó, que en la comunidad de Jaramillo Arriba, se limpiarán los escombros provocados por los derrumbes durante el fin de semana. "Con el apoyo de una pala y una retroexcavadora que tenemos en El Salto las vamos a trasladar y efectuaremos la limpieza", dijo.
Por el momento, el río Caldera no ha amenazado con salirse de su cauce como ocurrió el año pasado.
Lidia Morales, moradora de Buenos Aires, indicó que varios escombros de tierra y piedras de gran tamaño cayeron en el techo de tres casas. Además un árbol cayó en la parte trasera de su residencia, lo que provocó el daño parcial del techo.
Entidades como el SINAPROC, el MIVI, el MOP, el Ministerio de Salud y la Caja de Seguro Social siguen evaluando los daños causados por las lluvias, en este sector de la provincia.