La celebración de la Convención Republicana a final de mes provocará un despliegue de seguridad inédito en el centro de Nueva York, con medidas más propias de un "estado de excepción" que de una reunión política.
Con el eco reciente de las alertas antiterroristas, las autoridades han decidido reforzar al máximo los dispositivos de seguridad de la Convención, a la que acudirán 5 mil delegados y los principales líderes políticos de la nación.