El gobierno interino iraquí ordenó el sábado a la cadena de televisión en lengua árabe Al Jazeera, con base en Qatar, que cerrara su oficina de Bagdad durante un mes.
El primer ministro interino, Ayad Allawi, confirmó la decisión en una rueda de prensa y dijo que una comisión había observado a Al Jazeera durante las últimas cuatros semanas para comprobar si estaba incitando a la violencia y al odio, y que la decisión se había tomado "para proteger al pueblo de Irak".
El ministro del Interior, Falah al Naqib, dijo esta semana que los canales árabes por satélite estaban alentando los secuestros al mostrar imágenes de rehenes amenazados con ser ejecutados.
Otro funcionario dijo en rueda de prensa que la cadena televisiva había "animado a criminales y gángsters" en Irak. No fue posible comunicarse de inmediato con Al Jazeera.