Robin Williams se recupera de la "exitosa" operación cardiaca a la que se sometió el pasado 13 de marzo en una clínica de Cleveland (noreste de EEUU).
Al actor, de 57 años, le reemplazaron una válvula aórtica en una operación de tres horas y media, y se espera que dentro de ocho semanas esté en plena forma.
Aseguran que su corazón está fuerte, y tendrá un funcionamiento normal en las próximas semanas sin ninguna limitación en sus actividades.