Las quejas contra los magistrados siguen a tambor batiente.
En esta ocasión, al parecer y por extrañas razones, el Magistrado José Troyano no ha hecho nada respecto a una denuncia que reposa en su despacho presentada por el empresario chiricano Armando Pella.
Esta denuncia se remonta al año 2000, cuando la esposa de Pella interpuso una demanda contra Plutarco Arrocha, su hijo, la Universidad ISAE del Barú.
Esas acciones surgen debido a fraudes que estos cometieron "al sacarlos de la administración de dichas sociedades mediante actas fraudulentas" despojándolos así de toda "participación en los ingresos, decisiones administrativas y de fondo de esas sociedades".