Como en todos los pueblos del interior de la República, lo primero que se presenta a la vista, al llegar a la colonial ciudad de Los Santos, es el campanario que se yergue imponente, señalando al visitante el lugar donde se encuentra una reliquia que es digna de ser conocida por todo el que viene a La Villa: la Iglesia Colonial de San Antonio.
Esta obra arquitectónica que como testigo mudo del devenir histórico de la cuna de nuestra independencia de la "Madre Patria", y que nos habla de varias centurias de existencia, es el santuario de todos los que en su pila bautismal "hemos nacido en la fe cristiana", señala un santeño de La Villa.
Quien contempla esta iglesia de afuera hacia adentro, va descubriendo riquezas que son el sello característico del amor y empeño que pusieron todos los que en ella derramaron el sudor de su trabajo, para construir la casa de Dios en esa comunidad.
La torre que existe actualmente, no es toda de la época colonial ya que en 1913, con motivo de una serie de temblores que sacudieron el área, fue destruida. Según datos del Padre "Mingo" Moreno, los que dirigieron la reconstrucción de la actual torre fueron los señores don Sacramento Magno Moreno y don Evaristo Moreno, siendo vicario parroquial el Pbro. José Vásquez.
La arquitectura del templo es de una característica muy especial, porque su fachada principal presenta la solemnidad de un gran santuario con tres puertas principales que hacen junto al atrio de circunvalación un juego en el conjunto con el frontal y lateral.
Esta iglesia cuenta en la actualidad con nueve altares laterales y un retablo mayor de proporciones monumentales. Entre ellos están, en el altar de San Antonio, hay una pintura en lienzo de la escuela panameña "El altar de Las Animas" o "El Juicio Final", es del siglo XVIII (1739).
El Retablo Mayor, de tres cuerpos superpuestos, constituye una de las obras de arte barroco más notables que encontramos en el istmo, las hornacinas respectivas portan algunas imágenes de la época.