En esta ocasión no es en el sector fronterizo con Colombia donde la situación es preocupante. Es en el otro extremo; en Costa Rica. Y es que las autoridades aduaneras de ese país decidieron que todo transporte de carga tenga que pagar por la colocación de un sello electrónico.
La medida fue calificada por los transportistas panameños como ilegal y ante este esto decidieron para sus labores y de paso cerrar parcialmente la frontera.
Optaron por colocar su camiones a un lado de al vía Interamericana, pero no permiten el paso de otros transportes de carga ni vehículos particulares, sólo carros particulares y pequeños.
El principal afectado con el marchamo electrónico son los transportistas panameños, ya que son los únicos que trasladan mercancías procedentes de la Zona Libre de Colón y es la carga que obligatoriamente tiene que viajar con el "marchamos".
Según fuentes, el sistema de posicionamiento geográfico, llamado "Marchamos" busca evitar el trasbordo de carga o contrabando en territorio tico.
Según el dirigente panameño Manuel Mora, en su Capítulo V, artículo 16, del tratado internacional que regula esta actividad, se establece que cada país signatario del acuerdo pondrá su propio sello y tendrá que ser respetado por todos los países por donde tranisten los transportistas.
El gobierno panameño anunció que sostendrá una reunión con las autoridades de Costa Rica, que comunicaron su interés de suspender la colocación del sello temporalmente hasta llegar a un acuerdo. Sin embargo, los transportistas panameños no están muy de acuerdo con esto y se mantienen en estado de alerta.