El depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya, cumple hoy tres meses de permanecer encerrado en la Embajada de Brasil.
El 21 de septiembre llegó por sorpresa y clandestinamente a la Embajada de Brasil, que permanece desde entonces resguardada por policías y militares, quienes además registran minuciosamente a las personas que ingresan a esa misión diplomática.
Del registro no escapan los alimentos y cualquier otro tipo de envío a Zelaya y su decena de acompañantes, entre quienes figura su esposa, Xiomara Castro.
Zelaya dijo el pasado día 17 que no se arrepiente de haber regresado al país.