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Imagine al "Maestro", "El Ilustre Comendador" o "Poste de Macano Negro", Daniel Dorindo Cárdenas llegando impecablemente vestido de blanco a la barrera llena de lodo y que luego, sin más sea arrojado a ella. Es la atolladera, otra de las auténticas manifestaciones populares y folclóricas que se dan en el Festival de la Mejorana.
Una de las fuentes del Patronato del Festival de la Mejorana recuerda que la participación del afamado acordeonista en la atolladera se había convertido hace unos años casi un ritual, en algo que ya formaba parte de esta tradicional festividad que se celebra todos los años durante el mes de septiembre. "Hace algunos años ya que Dorindo Cárdenas no participa en la atolladera. No lo hace por cuestiones de salud. Sería muy lindo que su hijo [Dorindín] siguiera la tradición]", detalló la fuente.
Dorindo Cárdenas participó por muchos años en esta tradicional actividad. Cárdenas es uno de los músicos de mayor trayectoria y ha estado presente, puede decirse que, desde el mismo momento en que nació el festival. Este artista ha amenizado con su grupo "Orgullo" Santeño el tradicional festival de la nacionalidad panameña. También ha sido uno de los músicos que más le ha compuesto al Festival de la Mejorana. "Décimo Quinto Festival" es una de esas piezas inmortales del "Doro" que ha trascendido fronteras, siendo interpretada por agrupaciones musicales foráneas como El Gran Combo de Puerto Rico y muchas más.
FIESTA EN EL LODO
Según la tradición, la reina del festival se encamina con su corte y abanderados a la barrera o encierro que se ha preparado para la "lidia" del ganado. El abanderado porta una bandera de saco de henequén. Al llegar a la barrera o encierro la reina entra al atolladero y de forma simbólica es "embarrada" con un poquito de lodo en su vestimenta, como símbolo de respeto y simpatía a la majestad que representa. Luego se desata la embarradera de la que más de cuatro son lanzados al lodazal.
NADIE SE SALVA
Lo que sí es cierto es que las prendas que lleve la persona no le sirvan para usarlas más y tiene que desecharlas, pues no hay detergente o cloro que pueda blanquearlas o restituirlas. De nada sirve a las personas víctimas de esta práctica que protesten, supliquen o se disgusten, puesto que más grande es la saña con lo que los participantes la enlodan. Al que le toca le toca y nadie lo salva.
No se puede señalar con exactitud el origen de esta práctica. Lo que sí es cierto es que la misma está ligada en alguna forma a las actividades de la ganadería, practicadas por los hombres de campo. Como quiera que se interprete, no deja de ser en alguna forma una auténtica manifestación de nuestra gente del interior. Una costumbre netamente relacionada a nuestra tierra interiorana.
Un baño de lodo que muchos están dispuestos a darse en un momento de alegría y efusividad como parte del Festival de la Mejorana. El "Maestro" Dorindo Cárdenas lo hizo con gusto por muchos años. Y usted, amable lector, si va al reconocido festival ¿Estaría dispuesto a darse un baño de lodo?. |