Las tradicionales barreras, son recintos improvisados que se construyen por los residentes, la mayoría del tiempo para fiestas patronales de los pueblos que se ubican en el interior de la República, donde en el centro sueltan por un tiempo determinado un toro para que este sea toreado o molestado, por quien se atrEva, Crítica en Línea a parársele en frente.
Durante las fiestas de fundación del distrito y corregimiento de Bugaba, esta fue una de las actividades que gozó del respaldo total del público, puesto que, el evento es toda una tradición que se realiza desde hace muchos años atrás.
En la construcción, las estructuras de una barrera siempre son de madera de palo como soporte máximo, al cual se le ponen cañazas que cubren todo alrededor, además de las pencas que se instalan por los sectores de afuera y el zinc que va en la parte superior.
Por lo general el recinto tiene dos secciones, una en la parte superior y otra en la parte de abajo desde donde los espectadores observan todas las acciones que se generan dentro de la barrera que casi siempre está abarrotada de personas.
Gritos, risas y aplausos se escuchan en la barrera cuando sueltan un toro que inmediatamente intenta estrellarse con cualquiera que se encuentre en su camino y este es el momento que aprovechan los toreros contratados y los improvisados, para efectuar sus destrezas con la capa de color rojo y amarillo, con la que torean al animal al son de la gente que grita oooolééééééé.
Algunos de los animales no son tan buenos y hasta parecen tenerle miedo a las personas, sin embargo, hay otros que desde que salen del camión demuestran su coraje corriendo por el centro de la barrera, tratando de embestir hasta los que están colgados de las cañazas tratando de huir.
Pero además de torear, también hay personas que se dedican a realizar otros actos como la monta del animal, donde intentan hacer acrobacias o situaciones que diviertan al público, que no se pierde el movimiento de la bestia, para ver si algo llega a suceder.
Durante la realización de la barrera surgen situaciones emocionantes que hacen que el público acelere su ánimo, aplauda o grite al observar los riesgos y peligros que se corren las personas, que en su mayoría son jóvenes, al tratar de divertirse con el toro, sin que este se divierta con ellos.
En la barrera se pueden encontrar personas de toda clase social y de distintas edades, solos o acompañados por sus familiares, disfrutando de una tarde de toros, donde además del entretenimiento, es la oportunidad para tomar alguna bebida, mientras se realizan las acciones.
A lo interno de la barrera, en el centro de hierba y algunas planchas de lodo, en ocasiones, se ubican los toreros y los molestadores para esperar al toro que sale de un vehículo especial donde cargan a todos los animales que participan de la actividad, para enfrentársele, o salir huyendo entre las cañazas, o por debajo de las mismas.
La mayoría del tiempo alguien resulta lesionado por uno de los toros que con toda su furia logra alcanzarlo y arremete fuertemente contra su cuerpo.