¡Qué locura! Dos o tres televisores, y en la imagen de Uruguay-Bolivia, la sub-20 de Polonia-Brasil, el partido Panamá-Corea del Norte en el Mundial de Canadá, el Venezuela-Perú.. Uruguay ganó por 1-0 en San Cristóbal; el 1-0 de Polonia sobre un Brasil que cae de las alturas sin paracaídas; el primer empate, 0-0, en un Mundial para Panamá, con un encuentro increíblemente gigante del "Manotas" Mejía.
Cambiamos. La XXXV Copa América, que por primera vez se disputa en Venezuela, nos ha permitido ver buen fútbol del lado del convidado México, el candidato Argentina, y los recobrados Paraguay y Perú.
Falta un gran trecho aún para clasificar los ocho de doce, que accederán a los cuartos de final. Pero se pueden ir despejando dudas en cuanto a los mejores.
¿Cuál es el mejor, o uno de los mejores, jugador del "tri" mexicano? Para los fervorosos seguidores de México: Cuauthémoc Blanco. Para Hugo Sánchez, no.
Al menos en esta Copa América, Hugo tuvo toda la razón.
Cuauthémoc estuvo como suplente en la victoria 2-0 ante la selección de Brasil, porque el volante no podría haber exhibido el sacrificio que puso sobre el terreno el mediocampo azteca, y que le significó el rutilante triunfo sobre Brasil.
Sánchez comenzó con buen pie, como con Guillermo Ochoa, "Rafa" Márquez y Gerardo Torres en la defensa del triángulo final, con la solidez de la línea media, y el soberbio repentismo de Nery Castillo en el ataque. Indudablemente, no es el momento para hacer cambios.
Además, a partir de hoy, Cuauthémoc Blanco tiene su nuevo contrato con su nuevo club, el Chicago Fire, de la ciudad de Chicago, en Illinois, que juega en la MLS (Major League Soccer) de los Estados Unidos. Dicen que la cifra que alcanzó la negociación fue de alrededor de tres millones de dólares por temporada. Así que no sería nada raro si Hugo Sánchez no lo toma en cuenta para el encuentro de hoy ante Chile en el Estadio Monumental de Maturín, Cuauhtémoc se estará despidiendo a los 34 años del seleccionado mexicano.
El acuerdo entre Blanco y el Chicago Fire se logró mediante la regla de "jugador designado", que "permite a los clubes fichar a un futbolista que rebase el tope salarial impuesto para toda la liga". Ésta es la misma regla con la que fue contratado David Beckham con Los Ángeles Galaxy.