Unos tres extranjeros y dos afganos que trabajaban para la organización humanitaria Médicos Sin Fronteras (MSF) murieron cuando desconocidos armados abrieron fuego contra su auto en la provincia de Badghis, en el noroeste de Afganistán.
El jefe de policía de Badghis, Amir Shah Nayebzada, dijo que sospechaba que rebeldes del derrocado régimen talibán estaban detrás de los asesinatos, aunque estos grupos remanentes se han concentrado principalmente en el sur y el este del país.