Pocas veces es posible abordar un navío militar. Más aún un barco extranjero de una potencia asiática. Con el fondo del colorido Puente de las Américas y el paso sempiterno de los buques mercantes por el canal interoceánico, el destructor "Kashima" arriba al Muelle 18 y de él bajan marinos japoneses en una misión cultural.
En tiempos de paz, las Fuerzas de Autodefensa de Japón han efectuado varias visitas al istmo, 26 en total, con el fin de reforzar los lazos de amistad y cooperación entre ambas naciones, ubicadas a extremos opuestos del vasto Océano Pacífico.
El puerto de Balboa volvió ayer a recibir a la flota japonesa, en la denominada Escuadra de Entrenamiento, conformada por el buque escuela "Kashima" y los buques destructores "Hamagiri" y "Umiguri", con aproximadamente 710 oficiales y tripulantes.
El embajador nipón en Panamá, Shuji Shimokoji, enalteció los 100 años de relaciones diplomáticas entre Japón y Panamá, en la visita de buena voluntad de la flota.
"Nuestras relaciones vienen de mucho antes de la construcción del canal", destacó el diplomático.
Según nos informó la embajada japonesa, la travesía de entrenamiento tiene como finalidad enfrentar a los nuevos oficiales a la vida en el mar, poniendo a prueba su capacidad y aumentando sus experiencias y conocimientos.
El Contralmirante Yukinori Togo, jefe de la Escuadra, destacó lo mucho que ha cambiado el istmo.
"Hace 29 años, visité Panamá como marino regular. Había visto desde la base naval de Rodman el entonces nuevo Puente de las Américas. Hoy, la ciudad de Panamá tiene rascacielos como en mi país, hay mucha modernidad y la amistad con este país es grande y firme", destacó el alto oficial naval nipón.