Marco Manjarrez entró ayer en una crisis nerviosa y rompió a llorar en plena audiencia, lo que originó la suspensión momentánea de la audiencia por el crimen del obispo Jorge Altafulla.
El incidente que motivó un receso de cinco minutos se produjo cuando se leían partes del expediente que recogían la vida de Manjarrez durante su estancia estuvo en el Seminario Mayor San José.