Un niño panameño que vio cara a cara a Juan Pablo II, dice que el Sumo Pontífice le pareció como el "hermano de Dios".
Lucas Bartholdy Pinzón, le regaló el 20 de julio de 2001 un sombrero típico a Juan Pablo II. El formaba parte de un grupo de 14 niños que ese día irrumpieron la tranquilidad del Vaticano, para bailar al son del tamborito y cantar a todo pulmón... "De Panamá hemos venido con alegría y emoción para que Juan Pablo II nos bendiga con su amor"... ¡Viva Juan Pablo Segundo!.
Hoy, Lucas tiene 12 años, es casi un adolescente y forma parte de la comunidad Hosanna, recuerda que cuando estuvo frente al Papa le besó el anillo, Juan Pablo II le correspondió con una bendición y una caricia en el rostro.
Luego, en forma impulsiva, el pequeño se quita su sombrero y ante el asombro de los presentes se lo coloca al Pontífice. Un cardenal intenta quitárselo, sin embargo, el niño insiste en que no lo haga.
Después de unos tres minutos, "el cardenal le quitó el sombrero al Papa, y se lo da a mi tía (Chavelita Pinzón), pero yo le dije que no, que ese era un obsequio para él", comenta. Juan Pablo II, interviene y en español dijo: Déjenmelo, "el sombrero me lo regaló Lucas".