El ruido, considerado como un sonido indeseado por el receptor o como una sensación auditiva desagradable y molesta, es causa de preocupación en la actualidad, por sus efectos sobre la salud, sobre el comportamiento humano individual y grupal; debido a las consecuencias físicas, spíquicas y sociales que conlleva.
En la actualidad con la proliferación de industrias y aumento de los medios de transporte público, ha ocasionado un incremento de la contaminación ambiental y en particular, de la producida por ruidos y vibraciones.
En nuestro país, el ruido es considerado como una forma importante de contaminación y una clara manifestación de una baja calidad de vida.
Algunos sicólogos señalan que cuando los ruidos producen más de 60 decibeles aceleran la respiración y el pulso, aumenta la presión arterial y aumenta la fatiga.
Destacan que cuando una persona está expuesta a más de dos horas diarias a un ruido excesivo, se producen lesiones de mayor o menor gravedad en el oído. "Inicialmente los daños pueden recuperarse en alrededor de 10 días, pero con una exposición más prolongada, las lesiones son irreparables y la sordera se va desarrollando de forma crónica y permanente. Entre los efectos físicos más serios está la pérdida auditiva que afecta principalmente a personas mayores y silbido en los oídos, efecto que se presenta después de una intensa agresión acústica", indicaron.
REACCIONES INMEDIATAS
Entre las reacciones inmediatas del ruido se encuentra la dilatación de las pupilas, los músculos se ponen tensos y dolorosos, taquicardias, movimiento acelerado de los párpados que se cierra una y otra vez, agitación respiratoria entre otras.
OTRAS CONSECUENCIAS
Los sicólogos también aseguran que el ruido afecta mucho el rendimiento y la productividad en el estudio o trabajo, cuando se genera de repente, se interrumpen las actividades previstas, se rompe con la concentración y el estado de ánimo se altera, sin embargo muchas personas adicionalmente a los ruidos normales del sitio de trabajo, añaden el de la música, frecuentemente utilizando audífonos, lo que es un riesgo mayor para la audición.
Con respeto a las reacciones del sistema circulatorio, una de las más frecuentes se produce en los vasos sanguíneos de los dedos que se tensan y en las sienes, lo que puede ocasionar dolor de cabeza.
En enfermos con problemas cardiovasculares o problemas coronarios, los ruidos fuertes pueden llegar a causar un infarto y en los enfermos de diabetes, la elevación del azúcar que puede ocasionar estado de coma y hasta la muerte.