Los informes de sectores ligados al oficialismo revelan que ya existiría un borrador del proyecto de reformas a la Caja de Seguro Social.
Al mismo tiempo un consultor contratado por el gobierno reveló el menú de opciones que tiene el gobierno de la Patria Nueva para resolver o paliar la crisis de la institución de seguridad social.
Las opciones son las de siempre: aumentar la edad de jubilación, elevar el monto de la cuota obrero-patronal e incrementar el número de años de aportes que se requieren para tener derecho a una pensión.
La demora del gobierno parece estar centrada en una evaluación del costo político que tendrá que pagar el gobernante Partido Revolucionario Democrático, de implementar una reforma profunda.
Un sector se inclina por introducir reformas "light" y otros propugnan por cambios profundos. El dilema es el nivel de coraje que tenga el gobierno para optar por una u otra opción.
Ya dentro de cinco meses, la actual administración cumplirá un año en el poder y poco son los logros que podrá mostrar. A la postre lo más significativo ha sido la cuestionada reforma tributaria.
Ahora con las modificaciones a la ley del Seguro Social, los sindicalistas se le vendrán encima al gobierno. Tendrá a los empresarios molestos por la reformas tributaria y a los obreros por lo del Seguro Social.
Frente al panorama, el gobierno debe sacudirse la pereza y comenzar a ejecutar los proyectos que ofertó en campaña. La gente quiere ver obras y no escuchar tanto cuento, de lo contrario el descenso que ya refleja en las encuestas el mandatario Torrijos, se incrementará conforme avance el tiempo y el pueblo observe que se han incumplido las promesas.