El Presidente de Haití, Jean Bertrand Aristide insistió una vez más que no dejará el poder, a pesar de la creciente presión internacional.
En una intervención en la televisión estatal, Aristide se refirió a los llamados para que renuncie de Estados Unidos, Francia y Canadá: "Nada de irse, éso son rumores sin fundamentos que son originados por líderes de la oposición para provocar a la población y (generar) desórdenes en el país".
Arístide dice que no renunciará y que permanecerá en el cargo hasta que concluya su mandato en 2006.
TENSA CALMA
Entrentanto, una tensa calma se vivía en la capital haitiana, luego de un día de mortal violencia y saqueos y una noche pautada por esporádicos disparos, incluido un ataque que forzó a una radio a cortar su emisión.
La gente volvía a las calles cubiertas de basura del centro, pero solamente algunos automovilistas se aventuraban, luego de que partidarios armados del acosado presidente Jean Bertrand Aristide aterrorizaran el viernes a todo el que condujera en la capital, a la que los rebeldes prometieron atacar "pronto".
Temprano en la mañana las barricadas que habían sido levantadas por grupos de militantes estaban desiertas, luego de que Aristide urgiera a sus partidarios a no tomar la ley en sus manos y se uniera a Estados Unidos y la ONU en su rechazo a la violencia.
Varias personas fueron ejecutadas el viernes. Frente al principal hospital de Puerto Príncipe yace en un charco de sangre el cuerpo de un hombre con los ojos vendados y las manos atadas a la espalda, luego de haber sido asesinado de un tiro en la cabeza.
En medio de esporádicos disparos durante la noche, una radio independiente fue forzada a suspender sus transmisiones luego de que hombres armados tomaran la estación como blanco.
En el aeropuerto, decenas de viajeros esperaban que algún avión partiera, cuando se anunció que un vuelo de ALM había sido cancelado.
La mayoría de las aerolíneas que vuelan a Haití, incluidas American Airlines, Air France y la holandesa Dutch Caraibbean Airlines (DCA), suspendieron los vuelos a este país caribeño convulsionado por la violencia.