Haití fue la primera república negra del mundo y el primer estado caribeño en lograr su independencia. Pero su orgullo histórico fue borrado por décadas de penurias económicas, degradación ambiental, violencia, inestabilidad y gobiernos de facto que han convertido a este país en el más pobre de América.
Predominantemente montañoso y con un clima tropical, su ubicación, historia y cultura (caracterizada por la religión vudú, su música, sus tambores y danzas) hacían de Haití un lugar ideal para el turismo.
Sin embargo, la inestabilidad y la violencia, especialmente a partir de la década de los 80, no permitieron que el país desarrollara su potencial en ese sector.
Durante años, Haití se caracterizó por los gobiernos brutales del curandero vudú Francois "Papa Doc" Duvallier y su hijo, Jean-Claude, apodado "Baby Doc".
Pero las esperanzas de un futuro mejor -en 1990 Jean-Bertrand Aristide fue elegido jefe de gobierno- fueron rápidamente destruidas cuando las fuerzas armadas lo derrocaron al poco tiempo. Desde 1804, Haití ha sufrido 32 golpes de Estado y severas represiones militares.