Ex cura católico, Aristide se convirtió en el primer presidente elegido democráticamente en 1990, contando con gran apoyo popular.
Meses después fue derrocado por un golpe militar sangriento, pero retomó la jefatura de Estado en 1994, cuando los entonces líderes fueron forzados a abandonar el poder a raíz de la presión internacional y la ayuda de soldados estadounidenses.
Con la prohibición de presentarse para una segunda presidencia consecutiva, Aristide fue reemplazado por Rene Preval en los comicios de 1995.
Sin embargo, presentó su candidatura y ganó las elecciones en 2000, que fue boicoteada por grupos de oposición.
Aristide nació en 1953 y fue educado en una escuela católica primero y en un seminario después.
Fue ordenado sacerdote en 1982 y se convirtió en un devoto seguidor de la teología de la liberación, movimiento que impulsaba a la Iglesia a involucrarse en problemas sociales como la pobreza y la opresión. Aristide se convirtió en un gran orador que conmovía a las masas y defendía la democracia.
Pero su postura política y su creciente popularidad despertaron el enojo de los líderes en funciones y Aristide fue el blanco de varios intentos de asesinato en la década de los 80.
Sus actividades políticas tampoco fueron bien vistas por las autoridades de la Iglesia.
Aristide fue expulsado de su orden religiosa en 1988 y abandonó el sacerdocio en 1994. Más tarde contrajo matrimonio.
Su segundo período gubernamental estuvo caracterizado por crisis sociales, políticas y económicas.
En 2001 sufrió un intento de golpe de Estado y la paralización de la ayuda internacional después de unas controvertidas elecciones parlamentarias.
Mientras tanto, permanece intacto el problema social más serio del país: la enorme brecha entre la mayoría negra empobrecida, cuya lengua es el creole, y los mulatos, que hablan francés y el 1% de los cuales es dueño de casi la mitad de las riquezas.