Airadas reacciones en diversos grupos de opinión ha ocasionado la decisión de Washington de continuar con el uso de minas antipersonales.
El presidente George W. Bush revirtió la política de prohibir el uso de todas las minas antipersonales a contar del 2006.
El Pentágono podrá ahora continuar haciendo uso de las minas así llamadas "inteligentes", las que se autodestruyen o desactivan solas al cabo de un tiempo. Decenas de miles de personas mueren anualmente a causa de minas antipersonales.