Si su hijo no le hace caso. No se deja vestir. No quiere irse a dormir. Se enfurece cuando le impide algo. Hace berrinches. Tiene rabietas. No acepta límites, no se preocupe, pues todo tiene solución.
Aunque resulte paradójico, debe entender la rebeldía, la desobediencia, el negativismo, las rabietas y los berrinches como signos positivos y expresivos de una personalidad en formación. Esta etapa del desarrollo se evidencia alrededor de los 2 años.
Recuerde, un niño que se siente respetado, respeta; si se siente engañado, miente. Un niño que se siente escuchado, escucha; sabe que hablar vale la pena.