El ejército mexicano capturó en Tijuana a un hombre que confesó haber disuelto en ácido más de 300 cuerpos de personas ejecutadas por sicarios del narcotraficante Teodoro Eduardo García Simental, alias "El Teo", miembro del cártel de los hermanos Arellano Félix.
Santiago Meza Flores fue uno de tres hombres capturados que trabajaban para la organización de "El Teo". Meza Flores dijo a las autoridades que los narcos le pagaban 600 dólares semanales por disolver en ácido cadáveres que le llevaban.
"Las echaba en un tambo (barril) y ahí se desintegraban", dijo Meza y añadió que los restos que quedaban los enterraba en una fosa.
Meza era apodado "El Pozolero", es decir, el fabricante de pozole, un guiso mexicano de maíz tierno, carne y chile con caldo.
El Ejército explicó que además de Meza, en el mismo sitio también fueron detenidos Héctor Manuel Valenzuela, de 45 años, quien dijo ser "cocinero personal" del narcotraficante y Fernando López Alarcón de 49 años, asistente de cocina, a quienes les decomisaron varias armas largas.
Asimismo fuentes de la II Zona Militar, donde está Baja California, indicaron que se detuvo a una menor que no fue identificada ni presentada públicamente.