Balbina Herrera endureció ayer sus críticas contra la conformación de la alianza opositora entre Cambio Democrático, MOLIRENA, Unión Patriótica y más recientemente con el Panameñismo, alegando que siente pena ajena al ver cómo la cúpula del panameñismo "se vendió a la chequera".
Afirmó que mientras los partidos de oposición se reparten los puestos públicos en acuerdos de recámara y en cuartos con aire acondicionado a espaldas de sus bases, ella continúa llevando su propuesta al país, y lamentó que el Partido Panameñista se haya "vendido a Ricardo Martinelli".