CRITICA EN LINEA 

 

S E C C I O N E S

EPASA EN LINEA

PANAMA AMERICA

DIAaDIA EN LINEA

REVISTA SIETE!


primera plana

portada

nacional

política

opinión

el pueblo habla

relatos y reportajes

la voz del interior

deportes

el mundo

viva

en la cocina

consultorio médico

sucesos

especiales

 

CRITICA
 

  OPINIÓN


Soporta con ánimo lo que venga

Rómulo Emiliani | Monseñor

En esta vida hay que aprender a soportar con el mayor equilibrio interior posible los sufrimientos físicos y morales, las situaciones conflictivas y negativas, sabiendo que nos acompañarán siempre y para eso hay que tener paciencia. "Mejor que el fuerte es el paciente, y el que sabe dominarse vale más que el que conquista una ciudad", Prov. 16, 32.

La impaciencia nos convierte en títeres de las circunstancias y nos lleva a cometer torpezas como faltas de caridad, ofensas graves a otros y hasta llegar a la violencia física. Esto está en contra de la voluntad de Dios.

"¡Qué superioridad permanecer en pie sin doblarse en medio de tantas ruinas de los hombres, sin quedar derribado como los que no tienen esperanza en Dios y alegrarse, en cambio, y aprovechar la ocasión que se nos ofrece (... ) y así dar pruebas de nuestra fe con gran fortaleza siguiendo el camino estrecho que lleva a Cristo a través de la paciencia en los trabajos!" (San Cipriano).

Mientras estemos en esta vida, no faltarán las ocasiones de contrariedad al contacto con otros seres humanos y si queremos mantener la paz, debemos tolerarnos mutuamente conservando el vínculo de la unión y de la paz por medio de la virtud de la paciencia. León XIII dijo: "Sufre con paciencia los defectos y la fragilidad de los otros, teniendo siempre ante los ojos tu propia miseria, por la que has de ser tú también compadecido por los demás".

Una prueba de que estamos progresando en santidad consiste en sufrir con paciencia las contrariedades, el peso de los trabajos, las tentaciones y las ofensas. Recordemos que nuestro "ego" engrandecido por la soberbia siempre quiere pleitesía y hasta adoración. Cuando estamos en el camino del Señor, mientras más "estemos en Él", más doblegado tendremos nuestro orgullo y por lo tanto, más fuertes seremos ante cualquier ultraje u ofensa de otros. La humildad y la conciencia clara de que hay un Dios por encima de todo, nos permite salir airosos en situaciones conflictivas.

"A quien es paciente nada puede apartarlo del amor de Dios, ni tiene necesidad de tranquilizar su ánimo, porque está persuadido de que todo es para bien; no se irrita, ni hay nada que le mueva a la ira, porque siempre ama a Dios y a esto solo atiende, (San Clemente de Alejandría). Con el Señor venceremos la impaciencia, porque con Él somos invencibles.



OTROS TITULARES

Nueva era del catolicismo

Conversión y vocación de San Pablo

Cómo hablar de la competencia

Comentarios

Los mismos de siempre

Soporta con ánimo lo que venga

Seguridad

 


 

  





linea
linea gris
 

   copyright © 1995-2008, CRITICA EN LINEA
todos los derechos reservados