El primer ministro de Malasia, Abdulá Ahmad Badawi, reclamó ayer a Estados Unidos la entrega de sus dos ciudadanos detenidos en la prisión militar de Guantánamo, cuyo cierre ha ordenado el nuevo presidente norteamericano, Barack Obama.
"Queremos que regresen para cumplir aquí el resto de sus condenas", declaró Badawi.
Mohamed Nazir Lep y Mohamed Farik Amin son presuntos miembros de la organización extremista Yemaa Islamiya, considerado el brazo de Al Qaeda en el Sudeste Asiático y acusado de haber perpetrado varios de los atentados más sangrientos de los últimos años en la región.