Los fuertes vientos que azotan Francia han dejado un millón de hogares sin electricidad en el suroeste del país y han obligado a las autoridades a decretar la alerta roja en siete departamentos y a cerrar los aeropuertos de Burdeos y Toulouse, informaron ayer fuentes oficiales.
Más de 1,000 agentes de la Red de Distribución de la Electricidad de Francia (ERDF, sus siglas en francés) se han movilizado para restablecer lo más rápido posible la situación y en el resto del país se esperan refuerzos suplementarios en las próximas horas, informó la compañía.