El "Puente Rojo", ubicado en Samaria, en el distrito de San Miguelito, ha sido durante mucho tiempo sinónimo de muerte.
Y es que por años el mencionado sitio fue utilizado como punto de ejecuciones. En el pasado el tan solo mencionar el nombre del lugar evocaba temor.
En horas de la noche del viernes, el "Puente Rojo" volvió a ser escenario de otro hecho trágico, pero esta vez no se trató de ningún asesinato o de algún ejecutado tirado bajo la estructura.
Una muerte accidental llenó de luto a una familia que presenció cómo uno de los suyos perdió la vida al caer de lo alto a la quebrada.
Noé Canto, de 62 años, al parecer perdió el equilibrio cuando transitaba por el lugar y cayó al vacío.
El cuerpo del desafortunado, quien vestía un suéter con rayas, pantalón claro y zapatos chocolates, quedó entre dos grandes piedras y perdió la vida de forma instantánea.
Al sitio se apersonaron varios familiares del hoy occiso, quienes desmintieron que él haya estado ingiriendo licor antes del accidente.
Decenas de curiosos se hicieron presente en el lugar del accidente, mientras las autoridades procedían a levantar el cadáver.
Esta es la tercera muerte accidental, no ligada a un hecho de tránsito, que se presenta en lo que va del año 2009.
El pasado 4 de enero, Hemigido Martínez, de 81 años, murió debido a politraumatismos por una caída.
Al día siguiente, el 5 de enero, el adulto mayor Toribio Ramos, de 90 años, falleció por los traumas que le causó las patadas de un caballo.