El régimen paquistaní está a la espera del rumbo que tome el partido de la asesinada Benazir Bhutto, que hoy dará a conocer su testamento político, para decidir si pospone las elecciones del 8 de enero.
El presidente, Pervez Musharraf, expuso que está pendiente de lo que diga el PPP al recibir a dos líderes de la gubernamental Liga Musulmana de Pakistán-Q (PML-Q), que le pidieron mantener la fecha electoral prevista.
De acuerdo con fuentes citadas por las cadenas de televisión paquistaníes, Musharraf les dijo que aún ha de efectuar además consultas con otros partidos.
La cúpula del PPP celebra hoy en Larkana (Sindh) su primera reunión desde el asesinato de su líder y para mañana también su viudo, Asif Ali Zardari, ha anunciado la lectura pública de las "instrucciones" que Bhutto dejó al partido antes de morir.
El partido dejó saber ayer, a través de varios representantes, su disconformidad con la versión oficial tanto sobre la causa de la muerte de Bhutto como de su autoría y reclamado, como hizo con el primer atentado cuando la líder regresó del exilio en octubre, que expertos internacionales participen en la investigación.
El portavoz de Interior, Javed Iqbal Cheema, respondió que los investigadores paquistaníes son perfectamente capaces de hacer su trabajo y ofreció al PPP exhumar su cadáver para efectuarle una autopsia, que según había dicho ayer no se hizo por expreso deseo de la familia.
Cheema destacó en rueda de prensa que al Gobierno "no le conviene" una versión más que otra de la muerte de Bhutto, pues lo verdaderamente importante es "descubrir quién la mató".
En ese sentido, insistió en las sospechas de que en el atentado está "implicado" el líder talibán Baitullah Mehsud, del cinturón tribal fronterizo con Afganistán, a quien el Gobierno vincula con Al Qaeda y que ayer negó su responsabilidad en el atentado.
DISTURBIOS: 44 MUERTOS
Han cobrado las protestas protagonizados desde el jueves después del asesinato de la Ex primera ministra Benazir Bhutto.